Marielle Franco

A partir del asesinato de la activista brasileña presente un proyecto para trabajar en torno a su imagen en Rio de Janeiro. Allí realicé un retrato de Marielle, con una de las imágenes que tuvo mayor circulación. La obra estaba compuesta por 9 fragmentos que contenían diferentes sectores del rostro. Distribuí las diferentes partes de la identidad visual de Marielle en lugares que encarnaban simbólicamente un vínculo crítico, afectivo y político. En ese recorrido entrevisté, conversé y visité a personas vinculadas a su persona.